Educación personalizada

La educación personalizada es una actividad educativa centrada en la persona.

Siendo el objetivo fundamental perfeccionar las facultades del niño o del joven, tanto intelectuales como morales, a través de actividades diversas que se realizan intencionalmente para lograr este fin, de tal forma que se potencian al máximo las aptitudes, se adquieran unos conocimientos amplios y sólidos y se desarrollen los valores a través de la práctica de hábitos en los períodos sensitivos adecuados.

Así mismo la educación personalizada atiende a las dimensiones que conforman la persona humana:

Somática

Se realiza actividades para atender a la formación del cuerpo.

Afectiva

 

Se procura cultivar los afectos, sentimientos y sus manifestaciones. Ayuda a tener conciencia de sí mismo, tener una identidad sexual, valorar su entorno social.

Volitiva

 

Propicia situaciones para que el alumno sea capaz de ejercitar su voluntad en forma libre.

 

Intelectiva

 

Se busca enseñar a pensar a través de estrategias concretas que se aprenden en el trabajo diario, el ejercicio constante y la evaluación de la adquisición de conocimientos.

Trascendente

 

En las diversas actividades propias de la educación se procura la formación coherente de vida y doctrina.

 

La educación personalizada:

Ayuda a conocer a cada uno de los alumnos, para lo cual realiza un diagnóstico personal y se determina el rendimiento que se puede esperar de cada uno de ellos.

Respeta el ritmo personal de aprendizaje para lo que se plantea Objetivos Fundamentales y Objetivos Individuales.

Procura el asesoramiento académico personal y realiza una evaluación personalizada.

Utiliza recursos metodológicos activos.

Texto tomado del libro:

Teoría de la educación para maestros. Tomo 1. Fundamentos de la educación. Luis Manuel Martínez.

 

Diseño:

Isabella Quesada Roldán

  • Facebook Social Icon